Espirulina, un gran aliado para deportistas

La espirulina (Spirulina máxima) es un alga unicelular que se ha utilizado como suplemento alimenticio a lo largo de toda la historia del hombre. Los aztecas, en México, y tribus africanas que habitaban zonas cercanas al lago Chad ya incluían este superalimento dentro de su dieta. Sin embargo, no fue hasta los años sesenta del pasado siglo cuando empezó a extenderse su consumo por todo el mundo y a cultivarse en países que carecían de esta planta.

Pero, ¿a qué se debió esta generalización en el consumo de esta alga? Básicamente a que estudios científicos confirmaron lo que ya sabían los que la tomaban desde hacía siglos, que se trata de un complemento dietético realmente beneficioso para la salud gracias a su alto contenido de proteínas y otros elementos nutritivos como minerales, vitaminas, clorofila, ácidos nucleicos y ácidos grasos esenciales.

¿Qué aporta la espirulina a los deportistas?

Cuando hacemos deporte consumimos una gran cantidad de energía y se produce un importante desgaste en nuestro organismo. Por ello, es importante llevar una dieta que aporte los nutrientes adecuados que ayuden a su recuperación.

La espirulina contiene en torno a un 13% de hidratos de carbono los cuales nos proporcionan una elevada cantidad de energía, por lo que es muy recomendada después de realizar una actividad física. Asimismo, debido a su alta concentración de proteínas vegetales, favorece el desarrollo de los tejidos ayudando a fortalecer y desarrollar la masa muscular.

Rica en diversos minerales como el hierro y el magnesio, la espirulina también es un poderoso aliado para prevenir las lesiones musculares y de las articulaciones. El hierro, además, es vital para asegurar el transporte de oxígeno por la sangre, por lo que mejora la resistencia y la recuperación.

Otro componente que podemos encontrar en este superalimento es la clorofila. Según afirmó el científico suizo Bircher-Benner en sus estudios sobre los colorantes de las plantas, este pigmento vegetal mejora el funcionamiento del corazón, sistema vascular, intestino, útero y pulmones.

Dada su composición, la espirulina actúa también como un poderoso antioxidante, favoreciendo la regeneración de los tejidos dañados por la actividad física y mejorando por tanto el rendimiento deportivo.

Otras aplicaciones de la espirulina

El alga espirulina no sólo es indicada para deportistas que quieran mejorar su rendimiento o desarrollar su musculatura, sino que también se ha utilizado en diversos tratamientos para la salud:

– Alteraciones de la vista, por su alto contenido en betacaroteno, un compuesto químico natural que nuestro organismo convierte en Vitamina A al asimilarlo.

– Anemia, gracias a su elevado porcentaje de hierro. 10 gramos de espirulina nos aporta el 80% de la cantidad de hierro que se recomienda tomar al día.

– Desajustes intestinales, ya que favorece el proceso digestivo y la absorción de nutrientes.

– Programas antienvejecimiento, ya que posee un elevado nivel de nutrientes y tiene propiedades antioxidantes.

– Programas de adelgazamiento, pues es baja en calorías y aporta una gran cantidad de energía gracias a su abundancia en proteínas y vitaminas.

¿Cómo tomar espirulina?

Podemos tomar espirulina en comprimidos o en polvo. La dosis diaria recomendada se sitúa alrededor de los 5 gramos, 10 gramos en el caso de que la usemos para eliminar toxinas.

Dependiendo del objetivo por el cual tomemos espirulina, su ingesta es más adecuada en diferentes momentos. En el caso de que queramos adelgazar lo ideal es tomarla media hora antes de cada comida, ya que tiene un efecto saciante. Si lo que queremos es desintoxicar el organismo deberemos tomarla en ayunas y acompañarla de abundante líquido. Por último, si lo que buscas es desarrollar la musculatura es mejor tomarla después de la comida. No obstante, para que sea efectiva en este aspecto es necesario ejercitar los músculos realizando alguna actividad física.

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