La importancia del sueño en nuestra salud

El sueño y el descanso son dos elementos vitales para nuestra salud. El dormir bien y durante el tiempo recomendado es algo básico para poder gozar de un bienestar físico y mental que nos permita enfrentarnos a nuestro día a día con energía.

Mientras dormimos nuestro organismo realiza una función de autorregulación, reparando las células dañadas, restaurando el sistema nervioso y devolviendo el equilibrio a todos nuestros órganos. Es por ello que después de un buen sueño nos sentimos recuperados.

Según diversos especialistas, el número de horas de sueño recomendadas para un adulto se sitúa en torno a las 8 horas diarias. Sin embargo, en nuestra sociedad existe un amplio número de personas que encuentra dificultades para acercarse a esa cifra y que padecen diversos trastornos del sueño.

Causas que provocan trastornos en el sueño

Una de las principales causas que está produciendo un impacto negativo en la función del descanso es el estilo de vida actual. Las largas jornadas laborales, el estrés y el exceso de actividades diarias hacen que sintamos que no disponemos del tiempo suficiente para realizar todas las tareas que nos hemos propuesto. Debido a ello, frecuentemente, decidimos solucionar “el problema” restando tiempo de la parte del día dedicada al sueño. Esto tiene consecuencias negativas no sólo al día siguiente de realizar esta práctica sino durante un tiempo mucho mayor, ya que se produce un desajuste en nuestro organismo que puede durar varios días.

Por otro lado, también relacionados con el estilo de vida, se encuentran los turnos de trabajo nocturno o los viajes de larga distancia que producen el llamado efecto jet-lag. En este caso el horario de sueño no coincide con el habitual por lo que al igual que en el caso anterior nuestro cuerpo sufre un desequilibrio.

La dieta es otro de los elementos que está favoreciendo que se produzcan problemas en el sueño. Para poder conciliar el sueño y dormir correctamente es importante que la comida que tomamos nos aporte todos los nutrientes esenciales que necesitamos. Asimismo, debemos tener en cuenta qué tomar durante las horas del día cercanas al momento del descanso.

Otras razones que pueden influir negativamente en nuestro sueño son el envejecimiento o el padecimiento de diversas enfermedades que nos produzcan dolores o afecten a nuestra comodidad. En estos casos es más complicado resolver la situación ya que no depende tanto de nosotros.

Recomendaciones para conciliar el sueño

Con respecto a nuestro estilo de vida, debemos intentar desarrollar las actividades que más energía nos consuman al comienzo del día y evitar la realización de un elevado ejercicio físico o mental en las horas próximas a la noche. Asimismo, procurar no sobrecargar el día con una cantidad inmanejable de tareas que nos obliguen a reducir el tiempo de sueño.

En el caso de la dieta y lo que comentábamos sobre qué tipo de alimentos tomar durante las últimas horas del día, es recomendable huir de las cenas copiosas, la ingesta de alimentos picantes o ricos en grasa y el consumo de estimulantes como las bebidas alcohólicas, el café y el chocolate.

También podemos añadir a nuestra dieta el consumo de algunos superalimentos (alimentos con un importante contenido nutricional) que nos ayuden a completar, principalmente, la cantidad de micronutrientes que necesitamos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Implantar estos cambios en nuestra vida puede implicar un gran esfuerzo al principio pero una vez los hayamos convertido en nuestra rutina diaria nos notaremos más llenos de energía y vitalidad, por lo que podremos aprovechar mejor nuestros días.

Y recuerda, como se ha demostrado en diversos estudios, dormir las horas recomendadas ayuda a tener una vida más larga y de mejor calidad, por lo que restar tiempo al sueño es en realidad restar tiempo a la vida.

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