Efectos benéficos del Ganoderma lucidum

El Ganoderma lucidum, denominado Reishi en japonés, Ling-Zhi en chino y comúnmente conocido como el “hongo de la longevidad”, es un hongo de origen milenario que ha sido muy utilizado por la Medicina Oriental.

Hace 2.000 años las culturas orientales ya lo usaban como una poderosa medicina de origen natural. Era considerado como el hongo antienvejecimiento que protegía la salud del cuerpo consiguiendo incluso aumentar su longevidad.

Desde la década de los setenta del siglo XX se han realizado y publicado diversos estudios científicos que han confirmado los sorprendentes efectos benéficos que aporta el Ganoderma al organismo, convirtiéndolo en un producto natural muy venerado y reconocido universalmente.

Propiedades antioxidantes e inmunomoduladoras

Una de las propiedades más apreciadas que se atribuyen al Ganoderma lucidum es su elevado poder antioxidante. Según se ha podido demostrar, el consumo de este hongo protege contra la oxidación celular y estimula la eliminación de radicales libres, por lo que resulta un poderoso aliado en tratamientos anti-envejecimiento. Asimismo, su ingesta continuada nos ayuda a reforzar el sistema inmunológico y a aumentar nuestras defensas orgánicas protegiéndonos ante diversas enfermedades.

El efecto antioxidante e inmunomodulador del Ganoderma se debe principalmente a que entre sus componentes se encuentran los triterpenos, unos compuestos orgánicos que mejoran los sistemas de defensa antioxidantes del cuerpo.

Otro eficaz antioxidante que podemos hallar en su composición es la enzima superóxido dismutasa, la cual funciona como protectora del organismo ante las reacciones dañinas del radical superóxido.

Tratamiento de afecciones

El Ganoderma lucidum es también muy apreciado gracias a sus potentes efectos en el tratamiento de diversas alteraciones del organismo.

En investigaciones llevadas a cabo en los últimos años se ha podido probar la eficacia de esto hongo como hepatoprotector. Los triterpenos  juegan un importante papel en este aspecto, pues previenen la oxidación de las células del hígado y actúan eficazmente en enfermedades como la hepatitis. Por otro lado, los polisacáridos (unas biomoléculas incluidas en la composición del Ganoderma), ayudan a retrasar la fibrosis hepática.

En el caso del aparato digestivo, los polisacáridos ejercen un efecto beneficioso sobre las células del intestino favoreciendo el tránsito intestinal y la evacuación de sustancias dañinas para el cuerpo, por lo que es muy recomendable en el caso de sufrir de estreñimiento.

Además de estos ejemplos, el Ganoderma ha sido utilizado para combatir otros múltiples desequilibrios del cuerpo tales como la hipertensión, la diabetes, la obesidad, determinados procesos inflamatorios, afecciones cardiovasculares, problemas renales e incluso en pacientes con cáncer.

Recomendado para diferentes estados del ánimo

Pero el poder del Ganoderma lucidum no se queda sólo en el tratamiento de afecciones “físicas”, sino que es altamente recomendado para personas que padezcan insomnio, ansiedad o estrés.

Gracias a sus propiedades inductoras del sueño, el consumo de este hongo ayuda a prolongar el tiempo de sueño y mejorar su calidad, pues aumenta las fases reponedoras.

También funciona como adaptógeno, por lo que ayuda al cuerpo a optimizar su rendimiento físico y mental y lo alivia del estrés físico o emocional que pueda padecer debido al entorno y los hábitos de vida actuales. De la misma forma, tiene efectos benéficos sobre estados de ansiedad o depresión.

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