Combate la oxidación a través de la dieta

Cuando respiramos, el oxígeno penetra en la sangre y se difunde por las células, aportándoles la energía necesaria para poder desempeñar la actividad diaria. Sin embargo, mientras se produce esta importante labor, se generan en nuestro cuerpo una serie de reactivos que dañan las células y reducen su potencial. Estos reactivos son los denominados radicales libres y al proceso químico que los provoca se le conoce como estrés oxidativo u oxidación.

La realización de actividades físicas aumenta considerablemente la oxidación, ya que al requerir más energía el consumo de oxígeno es mayor. En los deportes de alta montaña el problema se agudiza, pues la baja disponibilidad de oxígeno en el aire provoca que, durante el proceso de oxigenación de las células, aumente el desequilibrio entre la producción de reactivos tóxicos y la capacidad de los sistemas de defensa antioxidante del organismo de reparar los daños ocasionados.

Según especialistas de distintas ramas de la medicina, el estrés oxidativo es el causante de una amplia variedad de enfermedades, tales como la aterosclerosis (acumulación de sustancias lipídicas en las paredes de las arterias), el Parkinson o el Alzheimer. Asimismo, también se le considera uno de los principales responsables del envejecimiento. Teniendo esto en cuenta, no cabe duda de que debemos incorporar hábitos a nuestra vida diaria que ayuden al organismo a neutralizar los efectos causados por la oxidación.

Una de las formas más eficaces, y a la vez más sencillas, de combatir este proceso es llevar una dieta sana y equilibrada. Además, existen alimentos especialmente útiles para dicho fin, ya que, dada su composición rica en fitoquímicos, vitaminas y otros componentes antioxidantes, consiguen disminuir la producción de radicales libres y evitar el daño celular. A continuación te recomendamos algunos de los más efectivos.

Superalimentos que previenen la oxidación

Ganoderma Lucidum

El ganoderma es un hongo procedente del sureste asiático, en el que podemos encontrar cientos de componentes diferentes. Esta riqueza es la que hace del ganoderma una poderosa medicina natural que ayuda a mejorar diversas alteraciones que se producen en nuestro organismo.

En el caso de la oxidación celular, destacan principalmente los triterpenos, conocidos por ser unos de los compuestos orgánicos con mayor poder antioxidante del mundo. Los polisacáridos, también presentes en este superalimento, refuerzan nuestro sistema inmunológico, y la enzima superóxido dismutasa promueve la eliminación de radicales libres y retarda el envejecimiento celular.

Jengibre

El jengibre ha sido usado por la medicina asiática desde hace miles de años para defender al cuerpo de distintas afecciones. Tanto es así que su nombre procede de la palabra Jiang, que significa defender.

Se considera al jengibre como un potente antioxidante debido a que actúa fortaleciendo nuestros sistemas de defensa e inhibe la peroxidación lipídica que se produce en algunos órganos como el hígado o el intestino.

Semillas

Las semillas de algunas plantas como la chía o el lino, poseen importantes cantidades de ácidos grasos omega 3. Gracias a ello, estos superalimentos consiguen proteger al organismo contra las grasas tóxicas y prevenir la inflamación de los tejidos.

Cítricos

Frutas como la naranja, la mandarina el limón y el pomelo, pueden ayudarnos a combatir el estrés oxidativo. Además de la vitamina C, este grupo de alimentos posee diversos compuestos fitoquímicos cuyo consumo aporta beneficios al organismo, como ralentizar el envejecimiento y prevenir las enfermedades asociadas a él.

Algas

La espirulina y la chlorella son dos algas cultivadas en agua dulce que tienen un alto contenido de clorofila. De hecho, la chlorella es el alimento del mundo con mayor porcentaje de clorofila. Este pigmento es un poderoso antioxidante que ayuda a mejorar el sistema inmune.

En la espirulina, además, encontramos también la enzima superóxido dismutasa que, como ya hemos comentado en el caso del ganoderma, combate eficazmente los radicales libres.

Cacao crudo

En la composición del cacao encontramos los polifenoles y flavonoides, dos sustancias conocidas por su poder antioxidante y su eficacia como neutralizadores de reactivos tóxicos.

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