No se trata sólo de algo estético, todos sabemos que nuestro peso es un reflejo de nuestro bienestar y que mantener la línea es una forma de cuidar la salud.

A la hora de controlar el peso entran en juego dos factores: el ejercicio y la alimentación. En este post nos centraremos en la alimentación y cómo algunos alimentos pueden ayudarnos a diseñar una dieta eficaz para sentirnos bien.

Problemas a la hora de controlar el peso

Habitualmente estamos tan ocupados con el trabajo, las tareas domésticas, el cuidado de los hijos… que a menudo optamos por comidas rápidas que nos permiten saciar el hambre pero que realmente no nos aportan los nutrientes que necesita nuestro cuerpo para enfrentarse al día a día.

Esos alimentos, lejos de darnos energía, combatir el desgaste físico y contrarrestar el efecto de la oxidación, perjudican nuestra salud, pues suelen contener una cantidad elevada de toxinas que dañan nuestros órganos. Al final ese “malestar” interior repercute en nuestro aspecto físico, subimos de peso y nuestra piel evidencia el efecto de la mala alimentación.

Nuestra reflexión en estos casos es siempre la misma, “si tuviera más tiempo comería bien, pero estoy tan liad@ que me es imposible”, con lo cual decidimos resolver el problema reduciendo la cantidad de alimentos que ingerimos. Esta solución, si bien nos permite combatir esos kilos de más, no consigue el objetivo último, que debe ser potenciar nuestro bienestar.

Pero entonces, ¿qué podemos hacer para controlar el peso y a la vez cuidar la salud?

En primer lugar, debemos tener claro que comer bien no siempre implica que tengamos que pasar horas en la cocina, sino que podemos conseguirlo poniendo atención a los productos que tomamos y elaborando una dieta que nos asegure todos los nutrientes que necesitamos cada día.

Tampoco se trata de que de la noche a la mañana cambiemos todas nuestras costumbres y sustituyamos todo lo que tenemos en la despensa, sino de ir introduciendo poco a poco nuevos alimentos y hábitos alimentarios que nos permitan fortalecer nuestro organismo.

Para que la tarea resulte más sencilla, aquí os sugerimos algunos alimentos que pueden ser muy útiles cuando estás siguiendo una dieta de adelgazamiento.

Superalimentos para dietas de adelgamiento

GuaranáGuaraná

Este fruto procedente de la selva amazónica es un gran aliado cuando queremos controlar el peso, pues tiene un efecto anorexígeno, es decir, que es un supresor del apetito. Además, el guaraná activa el metabolismo de las grasas, por lo que nos ayuda a eliminarlas de una forma más efectiva.

Por otro lado, este superalimento posee una elevada concentración de cafeína y gracias a ello mejora nuestra actividad física y mental y, en consecuencia, potencia nuestra sensación de bienestar.

Conoce otras propiedades del guaraná.

EspirulinaEspirulina

La espirluina es un alga microscópica que crece en agua dulce. Su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales le han valido la catalogación de superalimento. Esto sumado a su bajo nivel de calorías lo convierten en una excelente opción en dietas de reducción de volumen, ya que consigue aportarnos una gran cantidad de nutrientes sin consumir apenas calorías.

Añadir también que tiene efecto saciante, por lo que se recomienda tomarla antes de las comidas.

Conoce otras propiedades de la espirulina.

Hierba de TrigoHierba de trigo

El uso de este superalimento a la hora de perder peso se debe a propiedades similares a las de la espirulina. La hierba de trigo, consumida por el mundo oriental desde hace miles de años, también proporciona grandes cantidades de nutrientes, es baja en calorías y tiene poder saciante.

Por otro lado, su contenido en fibra alimentaria es muy elevado, por lo que mejora notablemente el funcionamiento del aparato digestivo.

Conoce otras propiedades de la hierba de trigo.

Proteína del GuisanteProteína de guisante

La ingesta de proteínas es muy importante cuando se está siguiendo una dieta de adelgazamiento, ya que a menudo se tiende a centrar la dieta en el consumo de vegetales que si bien nos aportan vitaminas y minerales no consiguen proporcionarnos una suma adecuada de proteínas. Este tipo de alimentación se traduce en una pérdida de tensión de nuestros músculos por lo que empeora nuestro aspecto físico.

La proteína de guisante es una buena opción para suplir ese déficit, ya que además posee un índice glicémico muy bajo, por lo que previene que nos vuelva el apetito rápidamente.

Conoce otras propiedades de la proteína de guisante.

Una dieta equilibrada es la clave

Por último, nos gustaría recordar que para controlar el peso y mantenernos sanos al mismo tiempo es importante ser constante. Esto no quiere decir que tengamos que suprimir todos nuestros “caprichos”, nada más lejos de la realidad. Simplemente debemos tener en cuenta que lo importante es mantener una dieta equilibrada de forma regular, que nos permita disfrutar a la vez que nos cuidamos. De nada sirve pasarnos semanas y semanas de excesos, continuar con una temporada de dieta estricta para luego volver a comenzar con los excesos. Quizás consigamos no engordar, pero estaremos muy lejos de lograr el ansiado bienestar.