El guaraná es un arbusto trepador originario de la selva amazónica cuyo nombre científico es Paullinia cupana. Su fruto, también denominado guaraná, es de un tamaño similar al de un grano de café y su color exterior es rojo. En su interior contiene una semilla de color negro recubierta por un tejido vegetal de color blanco que le da apariencia de globo ocular. Esta semejanza ha provocado que hayan surgido diversas leyendas que afirman que la planta nació de los ojos de un niño divino. Del mismo modo, su parecido con el ojo humano es el motivo del nombre de la planta, ya que “wara’ná” en el lenguaje de los tupí-guaraní significa “fruta como los ojos de las personas”.

El consumo de guaraná se remonta a tiempos inmemoriales. Las tribus indígenas del Amazonas lo utilizaban para la cura de diversas enfermedades y para recuperar las fuerzas. Desde el siglo XIX se han realizado diversos estudios que le atribuyen propiedades estimulantes y medicinales y que lo incluyen dentro del grupo de los denominados superalimentos.

Un poderoso estimulante

El guaraná es uno de los alimentos con mayor cantidad de cafeína del mundo. Cada semilla de este preciado fruto posee en torno a un 6% y un 8% de cafeína, un porcentaje significativamente mayor al que encontramos en el café o en el cacao. Esto lo convierte en un poderoso estimulante que activa el sistema nervioso central y favorece la segregación de adrenalina, por lo que nos proporciona una mayor capacidad para realizar esfuerzos físicos o mentales.

Según un estudio realizado por el doctor Othon Machado en 1946, la cafeína contenida en el guaraná actúa uniéndose a nuestros receptores y aumentando el estado de alerta del individuo. De esta forma potencia la actividad cerebral y la asociación de ideas y, del mismo modo, mejora la resistencia física y la sensación de bienestar.

El efecto estimulante que aporta este superalimento a nuestro organismo ha hecho que se popularice su consumo en el caso de padecer afecciones relacionadas con el cansancio, tales como la fatiga o la astenia.

Su uso en alteraciones del organismo

A pesar de que el guaraná es conocido, principalmente, por su función como revitalizador energético, también se ha mostrado su efectividad en el tratamiento de otras alteraciones del organismo.

En el caso de la migraña, por ejemplo, se ha comprobado que la cafeína realiza una función vasoconstrictora de los vasos sanguíneos del cráneo y, gracias a ello, reduce el dolor periférico asociado a la migraña. Debido al elevado contenido de cafeína que podemos hallar en este fruto hace que se recomiende su uso en pacientes con fuertes dolores de cabeza.

También resulta un remedio eficaz contra la diarrea, ya que su alta concentración de taninos hace que funcione como astringente y dificulte la evacuación de excrementos. Asimismo se le atribuyen propiedades diuréticas, ya que promueve el flujo de la orina y alivia la irritación de las vías urinarias.

Otros usos del guaraná son:

Tónico, ya que proporciona energía al organismo
Afrodisíaco y activador del apetito sexual
Prevención de la arteriosclerosis y anticoagulante, por lo que es muy indicado en caso de padecer afecciones cardiovasculares
Tratamiento de la disentería, por sus propiedades antiinflamatorias y su eficacia en casos de diarrea
Anorexígeno (depresor del apetito), por lo que se recomienda en programas para pérdida de peso

Como podemos comprobar, este superalimento puede ayudarnos a resolver diferentes desequilibrios que se producen en nuestro cuerpo. Como siempre recomendamos, para notar realmente su efecto y lograr el ansiado bienestar, recuerda que su consumo debe ir acompañado de un estilo de vida saludable, basado en la alimentación sana y el ejercicio físico.